Mursego, un chelo en el cine

Entrevistas 23.11.2022

Barro, marmitako, el paisaje húmedo y verde del País Vasco, Euskadi, canciones tradicionales, hardcore y punk con pincelas de rock. Cualquier material inspira y alimenta el espíritu ecléctico de Mursego. Trás el vocablo se esconde la chelista y compositora Maite Arroitajauregi, una de las artistas más inquietas de la actual escena experimental del País Vasco.

Tras publicar cuatro discos como Mursego, la compositora vasca centra su interés en la composición de bandas sonoras, cosechando éxitos y premios, entre ellos un Goya . Un chelo que fusiona experimentación y naturalidad, registros y emoción. Escucharlo evoca la banda sonora de toda una vida.

¿Qué significa "Mursego"? ¡Me intriga!
Quiere decir "murciélago" en portugués. Me gustan los vampiros, al ultratumba  y, por supuesto, la sonoridad de la palabra.

¿Cómo te iniciaste en la música?
La música siempre ha estado presente en mi familia, desde que yo era niña. Incluso, mi hermano es luthier. Estudié en la escuela de música y luego en el conservatorio, un poco sin saber el qué, hasta terminar la formación superior de violonchelo. Quizá, con mi edad echo en falta no haber estudiado más y completado mis estudios, ya que me puse a trabajar nada más terminar.

¿Y que te atrae en este instrumento?
Se parece a la voz humana. Es un instrumento versátil que ofrece recursos, puedes hacer acordes o pizzicatos. Además, es un instrumento que lo llevas encima, sientes sus vibraciones en el cuerpo, lo abrazas y te lo colocas entre las piernas. Desde muy pequeña quise estudiarlo.

¿Cómo definiría tu estilo?
Hay un gran parte de mi formación que es autodidacta.Mi estilo, en todo caso, es bastante “punk” , y entendiendo “punk” como la posibilidad de utilizar cualquier instrumento, tema o recurso para poder expresar algo. Mi trabajo parte del juego, del experimento y de la búsqueda, intento ser lo más libre posible cuando compongo; y también, cuando toco en directo. Intento no tener miedo de improvisar o de hacer algo diferente cada vez que me lo pide el cuerpo. Trato de crear lo que me ‘llena’ y me hace feliz. Por ejemplo, aunque ahora no estoy tocando mucho en directo al estar muy enfocada en la música para cine, en los pocos conciertos que doy, cada vez más estoy incorporando la performatividad del cuerpo, el cantar de pie, utilizar los brazos, mis gestos.

¿Dirías que quizá lo que le falta en la enseñanza más formal es una pizca de "punk"? Y me refiero al punk tal y como lo has definido.
En el conservatorio sólo te enseñan a tocar un instrumento, a leer partituras, a tener la técnica para ejecutarlas, pero no te enseñan a crear tu propia música. No reniego de ello, para nada. Parte de lo que soy es gracias a eso, pero es verdad que es un ambiente un poco cerrado. Yo por suerte en esa época tenía amigos que tocaban en bandas hardcore y mi visión fue un poco más amplia. Luego, sin saber muy bien cómo está el Plan de Estudios actualmente, creo que es necesario ampliar estudios y perspectivas añadiendo conocimientos de software, sonido, composición y de música contemporánea.

Comentas que ahora estás muy centrada en música para cine. Cuéntame, porque estás logrando un gran éxito en esta faceta de tu trayectoria.
Sí,estoy centrada en ello, aunque también hago directos como Mursego, no tanto como antes, es cierto. Pero, sí, ahora, cuando no doy clases, compongo para cine. Es en lo que más estoy ocupando el tiempo. No ha sido algo premeditado o buscado, me han ido llegando proposiciones y a medida que lo vas haciendo, obtienes más visibilidad; supongo que todo se va retroalimentando. En todo caso no es que tenga varios proyectos a la vista, me van saliendo uno o dos por año y eso prácticamente ocupa todo mi tiempo. Tampoco tengo la sensación de que esto será a lo que me voy a dedicar para siempre. Algún año supongo que no me llegará ningún proyecto y estos proyectos se acabarán.

Tu primer disco es Bat, de 2009. ¿Cómo surgió?
Empecé con algunas canciones que tenía, en Bilbao, donde me propusieron tocarlas en directo, en un marco más experimental. Lo hice y luego me volvieron a llamar. Y decido esbozar una maqueta y me llaman otra vez. Y entonces, sigo y compongo, y luego, me vuelven a llamar, y así. Salió todo muy natural. Siempre he tocado en grupos, pero nunca había hecho nada sola. Y me apetecía.

Luego publicas Bi (2010 ), y en el mismo año Hiru (2013) y Mursegoeriak (2013). ¿Estas obras están conectadas?
Sí, ha habido una evolución, en el sonido, que era más intuitivo al principio, ha habido un acercamiento a lo que es el formato canción, utilizando cada vez más instrumentos y texturas para arropar las canciones. Lo que sí es cierto es que, aunque haya ecos de vanguardia, de folk, de clásica o de rock, no deja de ser música popular de aquí y de ahora. Sin duda, la música tradicional es la que más me emociona cuando trato de componer canciones.

Y llega la composición para cine. ¿Cómo empieza?
Empiezo con cortometrajes, algo de danza, audiovisual, teatro, alguna pieza corta. El gran salto se produce en el 2015 cuando el director Asier Altuna me propone crear la música del largometraje Amama junto a Javi Pez. Ese largo se estrenó en el Festival de Cine de San Sebastián y posteriormente ganó el Premio a la mejor música en el Festival de Montpellier. Es a partir de ahí que vienen otros largometrajes.

Como el premio Goya por la música, un grandíssimo éxito.
Sí, con la película Akelarre con Aranzazu Calleja, con quíen también he hecho documentales. Este ulitmo año, "El negro es Beltza" se estrenó con mi música, una película de animación de Fermin Muguruza e Irati, también con Aranzazu Calleja, que es sin duda el proyecto más potente en el que he trabajado.

¿Qué hay de Mursego en tus composiciones para las bandas sonoras? ¿O lo experimentas de otra manera?
Soy ecléctica un reflejo de lo que escucho, de lo que soy, de lo que veo. Yo me muevo mucho, voy a conciertos, veo mucho cine y me empapo de todo. Ahora, incluso, tengo un hijo, que es algo muy diferente cada día, y también se refleja eso en la música, en mi estilo. A mí me parece que en esta vida todo te puede inspirar cuando compones una canción; además, tiene que ser así. Cuando me preguntan de que fuentes se alimentan mis canciones, te diría que la lista no podía ser más "cajón de sastre": las películas de Kaurismaki, Mikel Laboa, la música antigua, elmarmitako de mi padre, Louise Bourgeois, los veranos en Hondarribi, los vampiros, Los Za!, la cumbia, el serialismo, la tribu. Es la vida en general. Mientras te emocione, el tema de la canción puede ser cualquiera.

¿En qué lugar ocupa el rock'n'roll en tu creación?
Muchísimo. Yo vengo del rock, del directo, aunque mi instrumento fuera el chelo. He tocado con bandas de rock y hardcore. Me flipaban Fugazi. No me gustan las etiquetas, pero, esa onda, sí, me atrajo siempre. También, la música inglesa, músicos de perfil experimental, de improvisación, Eddie Prevost, Morton Feldman... Xavier Erkizia trajo aquí a gente excelente al centro de arte Arteleku, que fuero una gran inspiración en los años 2000.

¿Cómo ves el panorama musical del País Vasco?
Aquí hay artistas que crean obras muy interesantes desde la parte más experimental. Pienso en Ibon Rg, Tzesne, Verde Prato.....Y por supuesto, también hay rock, hay un movimiento, claro, yY hay grupos excelentes como Vulk o Inoren ero Ni, que tienen unos directos alucinantes.

¿Y ahora en qué proyecto estás?
Acabamos de estrenar la película Irati en el Festival de Sitges. Es una película de género fantástico ambientada en el siglo VIII y con influencia de la mitología vasca. La música la hemos hecho entre Aranzazu Calleja y yo. En cines en general se estrenará en febrero del 2024. Y ahora mismo estoy también componiendo para un nuevo proyecto en el que me van a dar manga ancha para experimentar: es Sobre todo, de noche , de Víctor Iriarte, con Ana Torrent y Lola Dueñas como actrices. Una película estética, de experimentos, coreografías con manos, muy musical, creando en función de un ritmo, como si mezclara una canción. Al estilo de Bernard Herrmann, el músico de Hitchcock. Me apetece trabajar así, no solo desde las notas, sino desde el sonido crudo.

¿Y como te orientas cuando compones?
Escucho referencias. Observo. Si me piden un tema clásico de cine negro, me pongo a escuchar las bandas sonoras de ese estilo sin pausa y me fijo con detalle. Porqué esos violines ahí, cuál es la razón de esos pizzicatos, etc. Se trata de comprender. Analizo. Y con oído. Si el sonido me sugiere, me atrapa y me emociona, entonces, lo recojo y lo admito. Llevo tiempo sin crear nada nuevo como Mursego, si bien siempre compongo pequeñas piezas, pero no una obra de envergadura. Y estoy en varias obras diferentes.  Por ejemplo, el Ayuntamiento de Vitoria me ha pedido desde el área de igualdad que haga un trabajo sobre mujeres artistas: escritoras, artesanas, poetas, etc. Entonces, hago una relectura de sus creaciones y versiono esos trabajos trayéndolas a mi música. Me gusta mucho tocar versiones, aunque no se parezcan a las originales.

Una última pregunta. Más allá de lo experimental en tu de su propueta, se percibe un aroma música tradicional...
Sí, me interesa mucho el cancionero tradicional, con sus letras picantes, transgresoras, sin miedo a la corrección política. Lo tradicional ahonda e impacta en la vida cotidiana, y eso es algo que me estimula mucho.

Entrevista realizada por Txema Seglers

Foto © Dena Flows

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